Wonder woman: Feminista, migrante, indígena y poderosa

"En la modernidad, Diana representa todo aquello que peligra por la radicalizacion desde el feminismo auténtico, las comunidades migrantes y los pueblos desplazados del mundo".

El Icono Perdurable de la Perfección y la Indagación Interseccional

Wonder Woman, un personaje creado para los cómics en 1941, se ha consolidado como un icono cultural reconocido a nivel mundial, trascendiendo el entretenimiento tradicional de superhéroes. Su concepción por William Moulton Marston, un psicólogo ya célebre por inventar el polígrafo, fue la de una heroína que triunfaría no con la fuerza bruta, sino con el amor. Marston la ideó explícitamente como "propaganda psicológica para el nuevo tipo de mujer que, según creo, debería gobernar el mundo". Esta visión fundacional la posicionó desde el principio como una figura con un propósito social claro.

La figura de Wonder Woman se ha presentado consistentemente como un "ápice de perfección física e intelectual". Su epíteto, "hermosa como Afrodita, sabia como Atenea, más fuerte que Hércules y más veloz que Hermes," subraya esta idealización. A lo largo de sus diversas eras en los cómics, sus atributos físicos han incluido fuerza sobrehumana comparable a la de Superman, velocidad excepcional y una durabilidad notable, a menudo bendecida por deidades olímpicas. Intelectualmente, ha demostrado habilidades psíquicas como telepatía y proyección astral, una educación avanzada en artes y ciencias, y un profundo conocimiento científico y estratégico. Esta perfección idealizada no fue meramente estética; fue una elección deliberada para hacer que ideas progresistas fueran atractivas y aspiracionales para una audiencia masiva, incluyendo a los niños. Su imagen perfecta actuó como un elemento de atracción, facilitando la normalización y promoción del empoderamiento femenino.

Este informe se compromete a un análisis interseccional, reconociendo que las categorías de identidad como el género, la sexualidad, la raza y la nacionalidad no se experimentan de forma aislada, sino simultáneamente. Se examinará la compleja identidad de Wonder Woman y su impacto cultural a través de cuatro lentes críticas: feminismo, lesbianismo/bisexualidad, indigenismo y migración. Este enfoque busca ir más allá de las interpretaciones superficiales para profundizar en las formas matizadas en que su personaje interactúa y refleja discursos sociales más amplios. La evolución del personaje revela una lucha persistente entre la visión socio-política fundacional, a menudo audaz, de su creador y los imperativos comerciales de una industria del entretenimiento de masas, lo que lleva a desafíos en la representación de sus temas centrales.

Wonder Woman y el Feminismo: De la Visión a la Evolución

La Visión Feminista Fundacional de Marston

William Moulton Marston concibió a Wonder Woman como una heroína que triunfaría a través del amor, no de la violencia. Su objetivo explícito era que el personaje sirviera como "propaganda psicológica para el nuevo tipo de mujer que, según creo, debería gobernar el mundo". Esta intención se manifestó en la colaboración de Marston con el artista Harry Peter, quienes infundieron en Wonder Woman matices feministas, representándola con un "vigor femenino sin precedentes, capacidades para 'lograrlo' en situaciones que de otro modo solo serían alcanzables por hombres, y una obstinada negativa a someterse a la supremacía masculina".

El simbolismo de sus accesorios, como los brazaletes de Amazonium, servía como un recordatorio para las amazonas de nunca ceder al poder masculino, mientras que su Lazo de la Verdad obligaba a la honestidad. Marston creía firmemente en la "mayor capacidad de las mujeres para el amor" como una cualidad que las haría mejores gobernantes, y su propio hogar poliamoroso influyó en los orígenes del personaje.


Wonder Woman como Símbolo de Empoderamiento Femenino

Desde su debut, Wonder Woman desafió los roles femeninos tradicionales, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las mujeres se incorporaron masivamente a la fuerza laboral. Su estatus como icono del movimiento de liberación de la mujer se cimentó con su aparición en la portada de la revista Ms. en 1972, bajo la dirección de la activista feminista Gloria Steinem. Desde entonces, ha mantenido su posición como un "símbolo continuo de empoderamiento femenino".

La Belleza de Diana y la "Mirada Masculina"

La representación de Wonder Woman ha sido objeto de debate, incluyendo el "subtexto de bondage" señalado por el psiquiatra Fredric Wertham, que el propio Marston admitió. La película de 2017, aunque fue un éxito de taquilla para una superheroína, enfrentó objeciones por la percepción de objetivación bajo la "mirada masculina" y de complacer al patriarcado. En la película de 2017, el origen de los poderes de Diana se reveló como una herencia biológica de Zeus, lo que la convierte en una semidiosa, no en un poder "otorgado por hombres". Sin embargo, algunos críticos interpretaron que esta revelación diluía el mensaje original del cómic, que afirmaba que el poder femenino emanaba de las propias mujeres. La sexualización de su imagen en la película, con su bustier y muslos expuestos, fue criticada por ser innecesaria para su fuerza y por ofrecer "placer visual para la audiencia masculina", lo que algunos consideraron un detrimento para la creencia en la igualdad de género.

Es importante reconocer que la belleza de Diana, su "atractivo", fue una parte intencional de su diseño desde el principio. Marston quería crear un personaje con "todo el atractivo de una mujer hermosa pero con la fuerza también de un hombre poderoso". Esta combinación buscaba atraer a una amplia audiencia, incluyendo a los lectores masculinos, para que se sintieran atraídos visualmente y, a través de la narrativa, se expusieran a los ideales feministas que Marston deseaba promover. La película de 2017, a pesar de las críticas, también exhibió la combinación única de atractivo, perspicacia e ingenio de Diana, y su capacidad para mostrar fuerza sin desechar sus rasgos femeninos.

La elección de Gal Gadot para el papel de Wonder Woman también generó debate sobre la "perfección física" del personaje. Algunos fans expresaron su descontento con la complexión de Gadot, considerándola "demasiado delgada" en comparación con la figura más musculosa de Wonder Woman en los cómics, y señalaron que sus pechos no eran lo suficientemente grandes para la icónica Amazona. Sin embargo, Gadot respondió a estas críticas afirmando que representaba a la "Wonder Woman del nuevo mundo" y que su fuerza no dependía de su masa muscular, ya que sus poderes son de origen mágico. Además, se sometió a un riguroso régimen de entrenamiento para ganar masa muscular para el papel. Otros argumentaron que la fuerza de Wonder Woman es mágica, no física, y que la altura y el tono de Gadot eran adecuados. Las actrices que interpretaron a las Amazonas en la película eran atletas con cuerpos musculosos que desafían los ideales de belleza anglocéntricos.


La visión de Marston de una "dominancia amorosa", destinada a mostrar la superioridad femenina, coexistió con imágenes recurrentes de bondage. Esta dualidad sugiere una tensión inherente en el mensaje feminista temprano de Wonder Woman, que ha sido objeto de diversas interpretaciones.

La trayectoria de la representación feminista de Wonder Woman, especialmente en el cine mainstream, ilustra cómo las presiones comerciales pueden influir en la intención original de un personaje. Esto a menudo conduce a un feminismo que busca un equilibrio entre el mensaje y la aceptación masiva.

La crítica a la película de 2017 por su falta de "interseccionalidad"  y la percepción de su "blancura" que no representa a todas las feministas  señala una tendencia clave en el discurso feminista moderno. Es importante notar que, si bien algunos críticos han señalado la "blancura" de la película, la actriz Gal Gadot es de tez morena clara, propia de su etnotipo judío israelí, y los principales antagonistas de la cinta son los nazis, lo que añade una capa de complejidad a cualquier acusación de "blanqueamiento" en el sentido tradicional. La crítica de "blancura" en este contexto a menudo se refiere a una falta de representación diversa en un sentido más amplio dentro de Hollywood y el feminismo mainstream. El feminismo de segunda ola, del que Wonder Woman se convirtió en un símbolo , a menudo se centró en la igualdad de género sin abordar completamente la raza, la clase o la sexualidad. El feminismo de tercera ola, que surgió a principios de la década de 1990, aboga explícitamente por "un compromiso más amplio con los ejes interseccionales de clase, sexualidad, raza, etnia, discapacidad y políticas de género complejas". La crítica a la falta de interseccionalidad en las adaptaciones recientes de Wonder Woman indica que la definición y las expectativas de un "icono feminista" han evolucionado significativamente. La recepción de Wonder Woman a lo largo de las diferentes épocas refleja las demandas cambiantes del pensamiento feminista, en particular el énfasis contemporáneo en la interseccionalidad. Si bien fue un símbolo poderoso para las olas feministas anteriores, sus representaciones actuales son cada vez más examinadas por su capacidad para representar adecuadamente las diversas experiencias de las mujeres en todas las razas, clases y sexualidades, lo que subraya la necesidad de narrativas más inclusivas.

Queering Themyscira: Narrativas Lésbicas y Bisexuales

El Subtexto Queer Inherente de Themyscira

Themyscira, conocida anteriormente como Isla Paraíso, se representa como una sociedad exclusivamente femenina donde los hombres están prohibidos y las guerreras amazonas inmortales viven felizmente durante milenios. Esta configuración implica que las relaciones entre mujeres eran la norma en este contexto, con la propia DC Comics confirmando que es "un lugar de amor queer constante y abierto". Las primeras alusiones al lesbianismo en los cómics, como la exclamación de Wonder Woman "¡Sufrimiento Safo!", la vinculan directamente con la antigua poeta griega Safo, quien celebraba el amor entre mujeres. Es fundamental destacar que, hasta la edad adulta, Wonder Woman nunca había conocido a un hombre.

La inherente diversidad sexual de Themyscira ofrece una poderosa visión utópica de una sociedad donde las relaciones entre personas del mismo sexo son naturales y no son "otras". Sin embargo, esta realidad intrínseca no se ha retratado de forma "descarada" en los medios mainstream. Esto crea una desconexión entre el lore fundacional del personaje y su identidad pública.

Confirmaciones de los Creadores e Instancias en los Cómics

El escritor de Wonder Woman, Greg Rucka, ha confirmado que el personaje "obviamente" había amado y tenido relaciones con otras mujeres. Rucka explicó que el concepto de "gay" no existe en Themyscira porque las únicas opciones para relaciones románticas y sexuales son las mujeres, y no reconocer esto "disminuiría su personaje". Existen ejemplos específicos de relaciones entre otras amazonas, como las sacerdotisas Menalippe y Penélope , y las relaciones de la Reina Hipólita. Un momento significativo es cuando Diana oficia la boda de una pareja lésbica, explicando a Superman que para las amazonas, "el matrimonio entre personas del mismo sexo es simplemente matrimonio".


Desafíos en la Representación Mainstream y el "Heteronormativismo"

A pesar de estas confirmaciones y subtextos, Wonder Woman es "siempre retratada como heterosexual" en los cómics y películas de DC de mercado masivo. Esto ha llevado a críticas de "heteronormativismo" (straightwashing) y "borrado queer" por parte de algunos sectores de la comunidad. Su exclusión de la antología anual DC Pride y su ausencia del DC Book of Pride oficial son ejemplos de esta tendencia. La introducción de Trinity, la hija "biológica" de Wonder Woman con padre y madre, se percibe por algunos como un intento de "eliminar cualquier duda de que Wonder Woman pudiera ser otra cosa que heterosexual". La crítica se extiende a la incongruencia de que DC reciba premios por la representación LGBTQIA+ mientras, según algunos, "encierra en el armario" a su personaje queer más icónico.

La aproximación de DC Comics a la sexualidad de Wonder Woman —reconocimientos en ciertos contextos junto con una representación más tradicional en el mainstream— ejemplifica una tensión entre la autenticidad del personaje y las consideraciones de comercialidad. Esto busca equilibrar la visibilidad con la aceptación del mercado, lo que a veces genera debates sobre la visibilidad LGBTQIA+ genuina.

Significado y Recepción dentro de la Comunidad LGBTQIA+

Wonder Woman ha sido un "icono queer desde su misma concepción". Lynda Carter, la actriz original de Wonder Woman, ha expresado su apoyo a las personas transgénero y ha señalado que "los niños queer solían hacer el giro de Wonder Woman cuando estaban en el armario". Esto subraya la importancia de la representación para la visibilidad y para fomentar la aceptación a escala global.

Indigenismo y el Arquetipo Amazónico: Raíces Griegas y Lecturas Decoloniales

Las Amazonas como Pueblo Indígena Griego y su Migración Fundacional

Las Amazonas, y por extensión Diana, son las habitantes originales y ancestrales de Themyscira, una cultura mítica griega que ha vivido de forma autónoma y con tradiciones propias durante milenios. En su origen, las Amazonas fueron esclavizadas por Heracles (Hércules) en la antigua Grecia y, tras ser liberadas, se les concedió una nueva vida en una isla secreta y oculta, conocida como Isla Paraíso (más tarde Themyscira), para escapar de las hostilidades del "Mundo del Hombre". Esta migración forzada y el establecimiento de un santuario aislado las posiciona como un pueblo "indígena" a su propio contexto, que busca preservar su cultura y autonomía lejos de la opresión externa. La isla, bendecida por los Dioses Olímpicos, prohibía la entrada a cualquier hombre.

Este relato de un pueblo que es forzado a huir y establecerse en una "tierra prometida" para preservar su identidad y libertad, resuena con las experiencias de muchos pueblos indígenas y minorías oprimidas en la historia real. Un paralelismo notable puede trazarse con la historia del pueblo judío, un antiguo pueblo indígena de la región del Levante, que ha experimentado múltiples éxodos y diásporas a lo largo de la historia, buscando o regresando a una tierra ancestral para preservar su identidad cultural y religiosa frente a la persecución, ya sea ante imperios antiguos como el egipcio o el romano, o tragedias más recientes como el Holocausto. La actriz Gal Gadot, de ascendencia judía israelí, con abuelos sobrevivientes del Holocausto y raíces familiares en Israel/Palestina que se remontan a varias generaciones, añade una capa de resonancia a esta narrativa de migración y búsqueda de un hogar seguro, aunque la definición de "indígena" en este contexto, según el derecho internacional moderno, puede ser objeto de debate y diferentes interpretaciones. La sociedad matriarcal y autosuficiente de Themyscira puede interpretarse como una alegoría de la soberanía indígena, criticando las fuerzas destructivas de la modernidad occidental y abogando por la autodeterminación y la preservación cultural de las comunidades marginadas.

El Mito Amazónico y las Alegorías Decoloniales

El arquetipo amazónico, que representa a mujeres guerreras poderosas que desafían las órdenes patriarcales, ha perdurado a través de la tradición oral y los textos. Las interpretaciones modernas del mito amazónico, particularmente en la película de 2017, pueden servir como una herramienta para cuestionar "estructuras de dominación que afectan no solo a las mujeres sino también a varias comunidades oprimidas dentro del proyecto de la modernidad capitalista".

La película alegoriza el concepto de "destranslatio imperii", que describe un movimiento inverso de aquellos que fueron orientalizados o medievalizados, incluyendo a las poblaciones indígenas. El filme critica el "proyecto civilizador de la modernidad europea" y su racionalidad capitalista que excluye a los sujetos marginados, como los pueblos indígenas y las mujeres. La representación de Themyscira como una "matriarquía amazónica pacífica y étnicamente diversa" que se opone a un Imperio Alemán racialmente homogéneo, se alinea con las tendencias decoloniales que documentan las historias de tribus matriarcales indígenas.


Representación de Personajes Indígenas y Críticas

La inclusión del Jefe Napi, un personaje nativo americano en la película de 2017, quien relata haber sido "desplazado territorialmente" , se presenta como un "guiño" a las injusticias globales que oprimen a los pueblos indígenas. Sin embargo, existen críticas más amplias sobre la representación indígena en los medios populares, señalando que las narrativas sobre las comunidades indígenas a menudo son "falsamente representadas" y controladas por la sociedad no indígena. Esto incluye la proyección de estereotipos inexactos, como el "indio estoico" o los "guerreros violentos", y la práctica perjudicial de elegir actores no indígenas para roles indígenas, lo que "resta autenticidad al papel". A pesar de estas críticas, se reconoce el aspecto positivo de que a un actor indígena, Eugene Brave Rock, se le diera "mucho control" sobre la interpretación de su personaje y el uso de su idioma en la película de Wonder Woman.

Aunque las adaptaciones recientes de Wonder Woman han hecho gestos hacia las cuestiones indígenas, estos "guiños" pueden ser percibidos como simbólicos. La tensión entre el reconocimiento de las luchas indígenas y la perpetuación de patrones más amplios de tergiversación en Hollywood pone de manifiesto el desafío continuo de lograr una representación decolonial auténtica y significativa en los medios populares.

El Viaje de la Embajadora: Migración e Intercambio Cultural

La Migración Fundacional de Wonder Woman

El origen de Wonder Woman la establece como una emisaria de la Isla Paraíso (más tarde Themyscira), un santuario oculto y aislado, hacia el "Mundo del Hombre". Su partida se produce tras ganar una competición para devolver a Steve Trevor a su país y luchar por la justicia contra las potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial. Su misión inicial era "enseñar los méritos de la virtud, el amor y la igualdad a los hombres del 'Mundo Patriarcal'" , posicionándola como una embajadora cultural. La capacidad mágica de Themyscira para cambiar de ubicación y permanecer indetectable refuerza su estatus como una patria protegida y distinta.

El viaje de Wonder Woman desde Themyscira al "Mundo del Hombre" no es simplemente una reubicación física, sino una migración ideológica fundamental. Ella lleva los ideales amazónicos de amor, virtud e igualdad  a un mundo caracterizado por la guerra y el patriarcado. Su creencia inicial de que puede "acabar con la guerra y traer la paz"  y su posterior desilusión  reflejan los desafíos que enfrentan aquellos que buscan trasplantar ideales utópicos a realidades complejas y a menudo resistentes. La exposición al "Mundo del Hombre" provoca una reevaluación de su misión inicial.

Desafíos de la Integración y Adaptación Cultural

La ingenuidad inicial de Diana sobre el "Mundo del Hombre" y su aprendizaje de que la guerra no puede ser simplemente "terminada" al derrotar a un solo enemigo  reflejan las complejidades de la adaptación cultural y el choque de los valores amazónicos idealizados con las realidades humanas. La "era Diana Prince" (finales de los años 60), en la que renuncia a sus poderes para permanecer en el Mundo del Hombre y se adapta a una identidad civil, dirigiendo una boutique y aprendiendo artes marciales , puede verse como una metáfora de la vulnerabilidad y adaptación de un migrante sin sus "poderes" o sistema de apoyo originales. La posterior apertura de las costas de Themyscira a dignatarios del Mundo Patriarcal indica un intercambio cultural más recíproco, aunque a veces problemático.

Diversas Narrativas Migratorias en Nuevos Personajes

La introducción de nuevos personajes de Wonder Woman, como Yara Flor, originaria de las selvas amazónicas de América del Sur, no de Themyscira, que continúa la misión de Diana , amplía el concepto de identidad "amazónica" más allá del mito griego, reflejando potencialmente experiencias diaspóricas más amplias. Nubia, otra heroína amazónica, llega al Mundo del Hombre (específicamente a Atlanta) para escapar de una Themyscira "amenazante". Su historia destaca la migración interna o el desplazamiento dentro del contexto amazónico y los desafíos de adaptarse a un nuevo entorno mientras se mantiene un sentido del deber.

La diversificación de los personajes amazónicos y sus orígenes (por ejemplo, Yara Flor, Nubia) indica un cambio narrativo que refleja las complejidades de la migración moderna y las identidades diaspóricas. Esta expansión permite que el arquetipo "amazona" resuene con una gama más amplia de experiencias globales, yendo más allá de una interpretación puramente mitológica o eurocéntrica para abrazar formas más diversas de pertenencia y desplazamiento.

Conclusión: Identidades Intersectadas y Relevancia Duradera

La figura de Wonder Woman, que encarna la perfección física e intelectual, sirve como un nexo para una serie de temas complejos y cruciales. Su feminismo inherente, arraigado en la visión de Marston de una sociedad liderada por mujeres, proporciona la base para sus desafíos a las normas patriarcales. Sin embargo, esta base se enriquece con los debates en torno a su representación sexual y las discusiones sobre el "heteronormativismo" en los medios mainstream, lo que destaca la tensión entre la intención original y las adaptaciones comerciales.

Su herencia amazónica, como pueblo indígena griego que buscó refugio y autonomía, se conecta con las críticas decoloniales y los paralelismos con las luchas indígenas por la autodeterminación, demostrando el potencial del mito para servir como un marco para las comunidades marginadas. Su viaje como embajadora, una narrativa de migración, explora el intercambio cultural, la adaptación y el choque de ideales con la realidad, un concepto que se diversifica aún más con la introducción de personajes más recientes que representan experiencias diaspóricas más amplias. Las discusiones que enfrenta Wonder Woman, como las relativas a la interseccionalidad o la objetivación, no son meras deficiencias, sino oportunidades para un diálogo continuo y la evolución del personaje, reflejando tanto el progreso social como los desafíos persistentes.

Los debates y críticas continuos en torno a la representación de Wonder Woman en el feminismo, la sexualidad y la representación  demuestran que ella funciona como algo más que un personaje de ficción. Sus adaptaciones y recepciones reflejan las luchas y avances sociales en curso en la igualdad de género, los derechos LGBTQIA+ y la representación indígena. La evolución del personaje (o la falta de ella en ciertas áreas) actúa como un barómetro cultural, revelando dónde la sociedad ha progresado y dónde persiste la resistencia al cambio.

La demanda de que Wonder Woman encarne la interseccionalidad subraya un cambio crítico en la percepción del heroísmo. Su "perfección" se mide cada vez más no solo por la fuerza o la sabiduría individuales, sino por su capacidad para representar y luchar por la liberación interconectada de todos los grupos marginados, destacando que la verdadera justicia requiere un enfoque integral para desmantelar diversas formas de opresión.

En última instancia, el legado perdurable de Wonder Woman como un poderoso icono cultural se mantiene, a menudo no a pesar de, sino precisamente por, las complejas y a veces contradictorias capas de su identidad. Su "perfección" no es un ideal estático, sino una aspiración dinámica, constantemente reevaluada y reimaginada a través de las lentes de los movimientos contemporáneos de justicia social. Ella sigue siendo un símbolo de esperanza, justicia y empoderamiento, inspirando un compromiso crítico y una reinterpretación continuos.