Batman no es peruano!!! DC Comics pone fin a la "invasión andina" del Caballero Oscuro


En un mundo donde las capas de superhéroes vuelan más alto que las excusas creativas, DC Comics acaba de recordarle al planeta entero que Batman no es un vigilante de las alturas cuzqueñas. No, señores: el Hombre Murciélago es un producto 100% estadounidense, forjado en las sombras de Gotham, no en los mercados informales de Lima donde todo parece adaptable a la economía local.

La noticia del día: una empresa peruana, Copromutex S.A.C., se metió en problemas gordos por exportar mercancía con el icónico logo de Batman sin pagar un sol por la licencia. Imagínense: camisetas, gorras y quién sabe qué más con el símbolo del murciélago, listos para conquistar mercados en otros países, haciendo que los fans crean que están comprando algo oficial en lugar de una imitación que probablemente se deshace al primer lavado. DC no se quedó callada y demandó ante el Indecopi, el ente peruano que vela por la competencia justa (o al menos lo intenta). Resultado: una multa de S/ 425,500 y una lección magistral en propiedad intelectual. ¡Bien por los yanquis, que defienden su patrimonio cultural como si fuera la Batseñal!


Pero vayamos al grano de esta apropiación cultural al revés. Perú, tierra de incas y misterios milenarios, tiene una larga tradición de "tomar prestado" lo ajeno y hacerlo propio con un twist local. 

En este caso, la empresa limeña no solo copió el diseño –eso sería piratería básica–, sino que lo exportó como si Batman fuera un héroe universal listo para un crossover con el Señor de Sipán. 

¿Confundir a los consumidores? Claro que sí: un comprador en México o Colombia podría pensar que está apoyando a un Batman "fair trade", cosechado en los Andes con mano de obra barata y un toque de ají.

No es la primera vez que América Latina baila con la piratería de cómics. Según informes de la industria, Perú, Bolivia y Argentina lideran el ranking continental en copias ilegales de comics y artículos relacionados, mientras que en países como México o Brasil, el foco está en libros más "serios" que (Sin justificar) es un mercado menos accesible económicamenteque los comics. ¿Por qué? Porque allá abajo, el cómic pirata es como el pan de cada día: accesible, barato y con un aroma a aventura prohibida. 

Pero DC tiene razón: esto no es solo robo de imagen, es diluir la esencia de un ícono. Batman lucha contra el crimen en una ciudad decadente, no contra el contrabando en el Callao. ¿O sí? Quién sabe, quizás en la próxima pelicula lo veamos rescatando guacamayos en la Amazonía.

Al final, este caso es un recordatorio para todos: la cultura pop no es un buffet libre. DC ganó, el murciélago sigue volando solo para los dueños legítimos, y nosotros, los fans, podemos dormir tranquilos sabiendo que Gotham no se mudó a Sudamérica. ¿O era solo un rumor? Nah, mejor no le demos ideas.
Si ves un Batman con poncho en tu mercado local, repórtalo. La justicia no espera.