💥 La Nueva Lara Croft y el Debate sobre el "Machismo Feminista"

 

Lara Croft sensual (Angelina Jolie), equilibrada (Alicia Vikander) y muscular funcional (Gina Carano).


En diciembre de 2025, la segunda temporada de Tomb Raider: The Legend of Lara Croft en Netflix ha reavivado la discusión sobre el diseño del personaje. La serie animada muestra a Lara con un físico híper-musculoso: hombros anchos, brazos voluminosos y un torso cuadrado. Para muchos, este diseño no representa "realismo", sino una masculinización que elimina la feminidad esencial de la arqueóloga aventurera.

El Origen del Personaje: Fuerte y Femenina

La Lara Croft clásica (1996) presentaba un físico atlético funcional: delgada, esbelta y esculpida, ideal para el parkour, la escalada y las acrobacias. Su sensualidad no era superficial, sino una herramienta narrativa que atraía a la audiencia mientras transmitía independencia y poder femenino.

Lo mismo ocurre con Wonder Woman: guerrera amazona, atlética y esbelta, no un "tanque". Su belleza narrativa funciona como un atractivo para exponer el feminismo sin sumisión.

Un ejemplo real de este equilibrio es Gal Gadot, quien interpreta a Wonder Woman. Tenemos a una mujer delgada, esbelta, con pocas curvas pero marcadas. Y si bien fue reina de belleza, también fue instructora de combate en uno de los mejores ejércitos del mundo, demostrando que la fuerza y la alta funcionalidad no requieren una estética voluminosa o andrógina.


Wonder woman sensual (Lynda Carter), equilibrada (Gal Gadot) y fornida sin exageracion Jaimie Alexander)


El "Machismo Feminista": Fuerza = Masculinidad

No se pide un físico de modelaje tipo Barbie, sino uno propio de una mujer atlética sin exageraciones: delgado, esculpido, funcional y femenino. Ejemplos reales incluyen gimnastas, escaladoras o atletas de crossfit moderado: musculosas, sí, pero ágiles y esbeltas.

El diseño de Netflix genera rechazo porque un cuerpo tan voluminoso es considerado poco funcional (menos ágil para su rol) y anula su feminidad. Esto se percibe como una agenda de la "quinta ola feminista": desvincular la fuerza de la sensualidad/belleza, bajo la premisa de que "la belleza es opresión".

 * Machismo tradicional: Mujer fuerte debe ser fea.

 * Machismo "progresista": Mujer fuerte debe ser andrógina para "empoderarse".

Esta última postura borra la diversidad al imponer que solo la fuerza bulk es válida.

¿Por qué esta Desvinculación?

La ideología post-#MeToo asocia la belleza sensual con la sumisión. El "empoderamiento" se traduce en rechazar las curvas y la feminidad. Esto ignora tanto la biología (donde el estrógeno produce mujeres ágiles y esbeltas) como la narrativa (donde la sensualidad puede atraer para subvertir las expectativas).

La Lara de Netflix es "fuerte" por agenda, no por lógica: resulta menos icónica. El feminismo real celebra la fuerza con feminidad. Lara clásica y Wonder Woman lo lograron: eran letales e independientes sin necesidad de parecer hombres.