¡Hollywood arde, y no por un incendio en los sets de *Top Gun*, sino por una guerra de ofertas que podría redefinir el futuro del entretenimiento! Imagina esto: Netflix, el rey del binge-watching infinito, acababa de coronarse con un deal de 82.700 millones de dólares para devorar los estudios de cine/TV, HBO y Max de Warner Bros. Discovery (WBD). Pero de repente, como en un plot twist de *Succession*, entra Paramount Skydance con una oferta hostil de **108.400 millones de dólares** por **todo el paquete** —incluyendo las redes lineales como CNN y TNT que Netflix dejó en el banquillo—. Es un "fuck you" corporativo en mayúsculas: 30 dólares por acción en cash puro, un 139% de premium sobre el precio de WBD antes del caos.
David Ellison, el CEO de Paramount (hijo del magnate Larry Ellison de Oracle), no se rinde. Después de que WBD rechazara sus bids previos (desde 19 dólares en septiembre hasta 26,50 en diciembre), fue directo a los accionistas con esta OPA (oferta pública de adquisición) hostil. "Estamos aquí para terminar lo que empezamos", soltó Ellison en CNBC, mientras las acciones de WBD subían un 4% y las de Netflix caían un 3%. La junta de WBD dice que lo revisará en 10 días hábiles (hasta el 19 de diciembre), pero por ahora, mantiene su bendición al deal de Netflix. ¿El cierre? Paramount promete 12 meses; Netflix, 12-18. Ventaja clara para el underdog.
### ¿Por qué Paramount es el héroe que el cine necesita?
En un mundo donde el streaming ha convertido las salas de cine en museos polvorientos, Paramount representa la resistencia. No son una "content farm" como Netflix, que vomita series para algoritmos y prioriza la cantidad sobre la calidad (piensa en *Stranger Things* vs. el flop de *Rebel Moon*). Paramount, con éxitos como *Top Gun: Maverick* (1.500 millones en taquilla), apuesta por el "cine clásico": blockbusters que llenan butacas, no solo pantallas de TV. Si ganan, prometen **más de 30 estrenos teatrales al año**, manteniendo viva la economía de las salas —boletos, palomitas, esa magia compartida que el COVID y los algoritmos casi matan.
Netflix, en cambio, quiere desmantelar WBD: solo se lleva los studios y HBO/Max, dejando el resto (CNN, TNT) como un Frankenstein corporativo. Su deal huele a monopolio: el #1 del streaming sumando el #3 (HBO) crearía un gigante que dictaría qué ves, cuándo y por cuánto. Ted Sarandos, jefe de Netflix, jura que "no destruiremos el valor del cine" y mantendrá la distribución en salas "prácticamente igual". Pero ¿crees eso? Con su historial de cancelaciones y foco en data over drama, es como pedirle a un tiburón que no muerda.
Y no olvidemos el toque geopolítico: el bid de Paramount está respaldado por 40.700 millones de Larry Ellison y RedBird Capital, más 24.000 millones de fondos soberanos árabes (Arabia Saudí's PIF, Qatar's QIA y Abu Dhabi's ADIA), y hasta el fondo de Jared Kushner (Affinity Partners, el yerno de Trump). Tencent (chino) se bajó del carro, pero los petrodólares árabes ven en esto soft power: IPs como DC, Harry Potter y *LOTR* para parques en Riad y streaming global. Elizabeth Warren ya grita "¡antimonopolio en llamas!" y advierte de un "incendio antitrust". Con Trump en la Casa Blanca, Larry Ellison (aliado del POTUS) podría usar CFIUS para bloquear Netflix y allanar el camino.
En X, el hype es brutal: fans tuitean "Saudi Arabia salvando Hollywood" mientras otros memean sobre CNN convirtiéndose en Al Jazeera. Un post resume el sentir: "No sé si Paramount es mejor que Netflix, pero SÍ sé que no quiero que Netflix tenga Warner Bros".
### El impacto: ¿Salvación o caos?
Si Paramount gana, nace un mega-estudio: *Mission: Impossible* cruzado con DC, *South Park* en HBO, y quizás hasta un Snyder Cut 2.0 financiado por árabes (Zack Snyder ya rueda *Brawler* con saudíes). Menos "inclusión forzada" por checkboxes, más épica sin remordimientos. Transformers podría resucitar con Michael Bay, y el MCU rivalizaría con un DC "muscular". Pero ojo: reguladores (FTC, DOJ) podrían frenarlo por consolidación, y accionistas deciden si el cash extra vale el riesgo.
Netflix se jode, sí: su deal se tambalea, y Reed Hastings podría contraofertar o retirarse. Pero para el cine, esto es oxígeno. Hollywood necesita menos streaming eterno y más economía teatral —esa que genera buzz real, no likes en apps. Paramount no es perfecto (han quemado pasta en sagas muertas), pero su bid hostil grita "¡el cine no muere en un sofá!".
¿Qué pasa ahora? Esperamos el veredicto de WBD el 19 de diciembre, pero el popcorn ya está listo. ¿Gana el cine, o el algoritmo? Yo apuesto por Ellison. ¿Tú? Comenta abajo. 🍿🚀
*Fuentes: Variety, Reuters, The Guardian, CNBC y buzz en X. Este artículo es opinión satírica basada en hechos; no consejo financiero.*
